Pensé que lo tenía todo en orden, que mis pensamientos estaban bajo control.
Pero no, no creo que nunca lo lleguen a estar con lo que se refiere a ti.
Eres único, eres hermoso, eres valiente, cariñoso, inteligente, realista, libre. Eres tú. Una sonrisa, una risa, eres vida, eres aire. Eres tú. Eres mi siempre.
Pensé que ya nada de eso rondaba por mi mente, pero... supongo que no, supongo que pasar tanto tiempo contigo lo trajo a la superficie.
Es tu mirada, tu sonrisa, tu voz, tu piel, tu olor, tu sentido del humor, tu amabilidad, es tu forma de mirarme, o eso creo.
Es la forma en como me tratas, como me hablas, en como tocas mi pelo, es tu obsesión por jugar con mis orejas. Es la forma en la que me abrazas, que pareciera que nos quisieras fusionar, esos abrazos que me hacen sentir viva.
Supongo, que simplemente eres tú.
Es tu forma de ser.
Esa forma de ser que me hacer pensar e imaginar cosas, momentos, realidades alternas, que no son buenas para mi cordura. Me haces pensar en un futuro imposible.
Pero, supongo que más imposible es no pensarlas, porque tendrías que dejar de ser tú.
Un ser libre, valiente, hermoso. Simplemente, tú.