sábado, 15 de agosto de 2015

Solo.

Nunca estás realmente solo. Lo llegarás a estar cuando tu imagen ya no se proyecte en el espejo y tu sombra en la pared, cuando tu fe se desvanezca y tú dejes de creer. Ahí, en ese momento, sí estarás completamente solo.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario