martes, 8 de diciembre de 2015

Tú.


Pensé que lo tenía todo en orden, que mis pensamientos estaban bajo control. 

Pero no, no creo que nunca lo lleguen a estar con lo que se refiere a ti. 

Eres único, eres hermoso, eres valiente, cariñoso, inteligente, realista, libre. Eres tú. Una sonrisa, una risa, eres vida, eres aire. Eres tú. Eres mi siempre.

Pensé que ya nada de eso rondaba por mi mente, pero... supongo que no, supongo que pasar tanto tiempo contigo lo trajo a la superficie. 

Es tu mirada, tu sonrisa, tu voz, tu piel, tu olor, tu sentido del humor, tu amabilidad, es tu forma de mirarme, o eso creo. 

Es la forma en como me tratas, como me hablas, en como tocas mi pelo, es tu obsesión por jugar con mis orejas. Es la forma en la que me abrazas, que pareciera que nos quisieras fusionar, esos abrazos que me hacen sentir viva. 
 
Supongo, que simplemente eres tú. 

Es tu forma de ser. 

Esa forma de ser que me hacer pensar e imaginar cosas, momentos, realidades alternas, que no son buenas para mi cordura. Me haces pensar en un futuro imposible. 

Pero, supongo que más imposible es no pensarlas, porque tendrías que dejar de ser tú.

Un ser libre, valiente, hermoso. Simplemente, tú.

domingo, 30 de agosto de 2015

¿Libre?

Hoy, he decidido dejarte libre. Por mi bien, tengo que olvidarte.

Decido dejarte libre para que sigas siendo tú, libre, pensador anhelante, soñador, amante, poeta, no creyente.

Te dejo libre, porque ya no quiero hacerme daño, porque tenerte en mi mente me tortura.

Así que, te dejo libre, libre de mis pensamientos, libre de mis molestias, de mis conversaciones forzadas, de mis escritos cargados de esperanzas y con aires de grandeza.

Te dejo libre de mis atosigamientos, de mis saludos y mis palabras tontas. 

Sé libre de mí, de mis intentos por tratar de ser alguien en tu vida, de mí tratando de entenderte, de agradarte.

Sé libre de mis sueños, de mis esperanzas.

Sé libre de mí, aunque nunca te tuve. Porque yo, libre de ti, no lo seré nunca.     

Belleza.

A veces la belleza está detrás de cosas tan simples, escondidas y no son fáciles de ver a simple vista. Pero cuando la encuentras te das cuenta de lo magnifico y especial que es, tan inocente, que cualquier cosa podría dañarla. 

Hoy.

Hoy, estoy aprendiendo a ser yo como quiero ser.

Hoy, le sonrío a la vida sin importar qué.

Hoy, lloro por el pasado, vivo por el presente y sonrío por el futuro.

Hoy, soy como quiero ser.

Hoy, estoy dispuesta a amar sin esperar nada a cambio.

Hoy, pienso soñar sin miedo a despertar.

Hoy, estoy dispuesta a escribir mil y un poemas.

Hoy, estoy dispuesta a llorar por un amor.

Hoy, estoy dispuesta a vivir mi vida.

Hoy, estoy dispuesta a ser solo yo.

sábado, 15 de agosto de 2015

Perdido enamorado.

Si notaras cómo la miras, cómo suspiraras cuando ella está cerca, cómo te cambia la respiración cuando te habla. Tus ojos brillan hasta parecer dos luciérnagas. Escribes una canción con tus suspiros y los latidos de tu corazón van al compás con los de ella. Sonríes inconscientemente cuando la ves caminar, tu sonrisa crece un poco más con cada sacudida de su cuerpo, hasta que llega a ti. No puedes esconder esa sonrisa de perdido enamorado que tienes, ella es tu felicidad, tu día a día.

Si notaras tus ojos cuando te habla, así no la estés mirando ellos tiemblan, bailan una danza en su honor, reconocen a la dueña de tus lágrimas, de tus sueños.

Si escucharas la forma en cómo le hablas, en  cómo dices su nombre, lo dices en susurros, eso es; haces de su nombre una nana, lo pronuncias tan bajo como si decirlo más fuerte la hiciera desaparecer, tan bajo, tan lento, tan suave, lo acaricias.  

Si vieras como te tiemblan las manos al tocarla, con miedo a dañarla, la acaricias tan pausadamente, para que cada pequeña parte de su cara quede grabada en tu mente, para ser conocedor de cada pequeña perfección e imperfección. La tocas como si fuera de cristal, como si fuera seda.


Lento, suave, tierno; la disfrutas con temor a perderla, como un buen perdido enamorado.

Solo.

Nunca estás realmente solo. Lo llegarás a estar cuando tu imagen ya no se proyecte en el espejo y tu sombra en la pared, cuando tu fe se desvanezca y tú dejes de creer. Ahí, en ese momento, sí estarás completamente solo.

miércoles, 5 de agosto de 2015

Divagaciones Parte 2: Mil veces.

Fecha: 04 de agosto de 2015.
Lugar: Aula 10, Facultad de Medicina (la doctora todavía no llega).
Hora: 01:40 pm.


Que continúen las divagaciones.
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Mil veces he pensado que el amor no es para mí.

Mil veces más, me han dicho que no piense así. Pero ya estoy cansada. El cuerpo me duele de tanto esperar, las sillas crujen de tanto tiempo tener que aguantarme. Los arboles ya lloran de tanto moverse siempre igual.

Y yo, sigo cansada de tanto esperar. De tener que verte por fotografías y solo desear poderte besar. De leer tus poemas y solo desear que sean para mí.

Mil veces he pensado que no soy buena para afrontar este tipo de cosas, que soy muy fría para llegar a sentir algo tan puro.

Mil veces me han dicho que soy perfecta, que solo tengo que esperar; aguantar hasta que ese «alguien especial» llegue...

Pero ya estoy cansada, ya mi alma no puede más. Mis ojos lloran, mis manos sangran de los mucho que te añoran, de lo mucho que he escrito tu nombre en mi piel en mis momentos de debilidad, deseando que seas tú quien lo trace con sus manos; tratando así, de sentirme aunque sea un poco más cerca de ti.

Estoy cansada de desear que pronuncies mi nombre, que lo escribas en tu piel, así como yo lo hago.

Mil veces soñé contigo.

Mil veces me desperté sin ti.
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Fecha: La misma.
Lugar: El mismo (no, la doctora todavía no ha llegado).
Hora: 02:00 pm.


Las divagaciones vuelven a finalizar.